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Samsung lanzó el Galaxy Note 7 con bombos y platillos, pero a los pocos días del lanzamiento, empezaron los problemas. Algunos smartphones empezaron a explotar de manera literal. Los videos se hicieron virales y  comenzó una situación de crisis para la marca. Al parecer, el problema es la batería de algunos modelos.

Samsing detuvo las ventas de otros productos y retrasó la llegada del Note 7 a varias regiones del mundo donde todavía no han llegado. El costo ha sido tremendo: se estiman $1,000 millones de dólares para reemplazar los 2,5 millones de Galaxy Note 7 distribuidos desde que salieron a la venta.

Los modelos que se han quemado, hirieron a un niño y otros explotó en un hotel. El problema se agravó todavía más cuando diversas aerolíneas han lanzado alertas a los pasajeros sobre el uso de ese modelo en sus vuelos para evitar catástrofes. Han prohibido también que los smartphones sean documentados en el equipaje. Qantas, Jetstar, la FAA en Estados Unidos son algunas de las compañías y organización que han adoptado éstas medidas.

El caso ha sido bautizado en redes sociales como el #Brickgate o el ‘Batterygate’.

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¿Cómo ha reaccionado Samsung a semejante crisis? algunos expertos han señalado que lo han hecho con lentitud. Aunque actuaron rápido en reconocer el problema y hayan dicho que van a reemplazar las unidades, no han dado ninguna declaración más y todas las opiniones las han dado empresas externas como las aerolíneas, los medios de comunicación o las redes sociales.

Se han comportado como una compañía fría, donde nadie da la cara. Al contrario de Apple donde Tim Cook es el portavoz, como lo era antes Steve Jobs. Si fuese el caso del Iphone 7, es probable que Cook, diera un mensaje personal a todo mundo.

La empresa se encuentra en una posición difícil. Las acciones de la compañía han bajado en un 7% y las pérdidas económicas por la caída de las acciones son de $14,000 millones de dólares.

La solución por lo pronto es que el programa de reemplazo funcione y Samsung deje de perder más dinero.

Por Fernando Fuentevilla y Alejandro Rico.