Una buena técnica: Frases incompletas

En el contexto de una tienda departamental se pueden utilizar las siguientes frases incompletas:

– Una persona que compra en Sears es:

– Una persona que recibe un certificado de regalos de Zara estaría:

– JCPenny le gusta más a:

– Cuando pienso en ir de compras a una tienda departamental, yo:

Este ejemplo ilustra una ventaja de las frases incompletas sobre la asociación de palabras: los participantes pueden recibir un estímulo más dirigido. Las frases incompletas suelen brindar más información sobre los sentimientos de las personas, que la asociación de palabras. Sin embargo las frases incompletas no están muy disfrazadas, y muchos individuos pueden adivinar el propósito del estudio. Una variante de las frases incompletas es el párrafo incompleto, donde el participante completa un párrafo que inicia con una frase de estímulo. Una versión más amplia de las frases incompletas y de los párrafos incompletos son las historias incompletas.

En cambio, en historias incompletas se les presenta a los participantes parte de una historia lo suficiente en para dirigir la atención hacia un tema en específico, pero no para sugerir el final. Después, se les pide que la concluyan usando sus propias palabras. El final que da el individuo a esta historia revela sus sentimientos y emociones subyacentes.

¿Cuál frase incompleta se te ocurre?

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Scroll to Top