Técnicas de relaciones públicas: Formación de portavoces


En ocasiones se recurre a las agencias de relaciones públicas para que aporten su profesionalidad en la capacitación de una persona o diversas personas para que representen y sea la portavoz de la organización frente a los públicos externos y en ocasiones, también a los públicos internos. La creación de un Portavoz es necesaria cuando la organización pretende concentrar la emisión de todos sus mensajes en una única voz.

En ocasiones el Portavoz puede ser una persona despierta y creativa pero no tiene la capacidad de desenvolverse hábilmente ante una audiencia y necesitará, una formación específica. Esa formación puede ser ofrecida por los especialistas de relaciones públicas que le ayudarán a conducir una conferencia de prensa, enfrentarse ante una entrevista en televisión, o responder ante una demanda de trabajadores o accionistas.

Un buen Portavoz es aquel que es capaz de trasmitir correctamente el mensaje de la organización utilizando las técnicas orales y gestuales habituales en un buen orador, es quien consiga persuadir mediante la palabra y los hechos y transmita la necesaria credibilidad a favor de la organización que representa.

Los objetivos de esta técnica son:
1- Capacitar a una persona de la organización para que pueda enfrentarse a cualquier situación dialéctica mediante una formación específica en oratoria y puesta en escena.
2- Crear una imagen de credibilidad para que acudan a la persona elegida en demanda de información antes que a cualquier otra persona.

En el primer objetivo el Portavoz debe contar con los especialistas que sean necesarios para que llegue a consolidarse unos mínimos de autosuficiencia en la materia. Clases personales o cursos y seminarios fuera de la organización serán las herramientas, aunque las actuaciones prácticas y las correcciones posteriores serán, con total seguridad la mejor enseñanza que podrá recibir en esa fase.

El segundo objetivo, la creación de una imagen de credibilidad, deberá diseñarse un buen programa de actuaciones como Portavoz, donde el máximo responsable será el de las relaciones públicas.

El Portavoz debe recordar que, ante los públicos que se dirige, él es el único representante de la organización y sus palabras y gestos serán las palabras y gestos de la organización.

Los públicos a los que se dirige el Portavoz son muy variados: accionistas, empleados, vecinos, miembros de la junta directiva, representantes de la asamblea, periodistas, autoridades públicas, sindicatos, patronales, organizaciones de la competencia, entre otros. El Portavoz debe ser el máximo responsable de comunicación ante todos ellos. Los públicos clave para el Portavoz serán los periodistas que representan a la opinión pública. El Portavoz siempre debe recordar que las reglas las ponen los periodistas y la clave del éxito para sus intervenciones será, ante todo, la sinceridad. Una idea mal expresada puede significar para la prensa todo lo contrario. Es por esto que el Portavoz deberá saber visualizar cómo quedan impresas sus palabras o cómo se oirán en antena cuando se emita.

La forma más correcta de llevar a cabo esta técnica es creando una Oficina de Oradores/ Portavoces, formando no tan solo a titulares sino también a reservas con talento, o a diversos Portavoces cada uno en una especialidad. Esta oficina, liderada por las relaciones públicas se encargará también de la redacción del discurso.

La oficina también se encarga de seleccionar al Portavoz entre los miembros de la organización. Dicha selección no tiene por qué ser en función del cargo o de la edad. La elección debe hacerse en función de múltiples factores, entre los que destaca la intuición de relaciones públicas, también podrá tenerse en cuenta su presencia física, el nivel de empatía y la responsabilidad pública de su persona.

La oficina estudiará desde el vestuario del Portavoz hasta la escenografía, el sonido, las luces y el movimiento, así como la proyección de la voz y el acento. Un buen Portavoz debe saber qué efectos provoca su discurso en la audiencia y debe tener respuestas para todos, evitando que cualquiera de sus palabras reciban una mala interpretación. La Oficina será la encargada de grabar en video al Portavoz en sus intervenciones para poder analizar su progresión y detectar sus deficiencias para ser corregidas.

…………….

Brisa González
Ideas Frescas

1 comentario en “Técnicas de relaciones públicas: Formación de portavoces”

  1. Medios audiovisuales, un recurso escenográfico

    Para mejorar la experiencia del espectáculo, atraer al público e interactuar con él y mejorar la comunicación en general, el uso de medios audiovisuales será una gran solución a nivel de escenografía, aportando una dosis de originalidad, tecnología e innovación al espacio mientras se transmite el principal mensaje artístico. Hablamos de grafismo dinámico, video, iluminación… incluso el tipo de sonido que usemos debe adecuado al tipo de evento. A modo complementario, encontramos los carteles, flyers, roll-ups, paneles y demás formatos físicos que estén acorde con la escenografía. Combinando los medios audiovisuales con los otros medios, conseguiremos crear una ambientación mucho más completa y coherente. Arte Escenografía Ambientación y props Ardik Studio.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Scroll to Top