Responsabilidad social empresarial


Dueñez*Empresaria
Carlos A. Dumois.
11-09-2009

Si los empresarios no actuamos solidariamente, llegará el momento en que se nos aplique el refrán: ¡Obras son amores, y no buenas razones!

Nos ha tocado, afortunadamente, trabajar con extraordinarios emprendedores sociales. Con Estela Villareal, de UNIDOS; con Magui Merino, de Acortar Distancias; con Óscar y Claudia Blanco, de GANAC; con Ricardo Bon, de los Bancos de Alimentos; con Eduardo Martínez Palomera, de EMPRESER; con Luis Fernández, de Cehlíder (Centro Humano de Liderazgo); con Samuel Kalisch de la Fundación del Empresariado Chihuahuense, y con muchos más.

Con todos ellos hemos aprendido mucho. Con muchos hemos logrado aplicar nuestra metodología de Dueñez y Creación de Valor. No ha sido fácil, en parte por tratarse de instituciones sin fines de lucro, en las que es más difícil medir el valor; y en parte porque no hemos sido capaces de adaptarnos a su realidad, diferente del ámbito económico de los negocios.

Ahora se nos presenta la oportunidad de ayudar a dos instituciones centroamericanas: el IRTRA, Instituto de Recreación de los Trabajadores, liderado por Ricardo Castillo; y CentraRSE, Centro de Responsabilidad Social Empresarial, liderado hoy por José Antonio Corrales, ambos en Guatemala.

A este último me quiero referir en esta ocasión. La responsabilidad social del empresario es un tema que hoy ha cobrado una creciente trascendencia en la sociedad.

Movimientos populistas de líderes como Fidel Castro en Cuba, Andrés Manuel López Obrador en México, Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia y otros, han cobrado fuerza por nuestro descuido. Los neopopulistas están aprovechando el vacío que hemos dejado, haciendo absurdas promesas al pueblo, ávido de salir del estancamiento y cansado de oír otras promesas incumplidas de gobiernos anteriores. En México estuvimos a punto de caer también.
Hemos dejado que esos países hermanos se pierdan en la mediocridad y en la falta de libertad. No podemos permitir que nuestras naciones se adhieran al club de perdedores que pretende construir Hugo Chávez.

Los empresarios hemos fallado. Hemos sido ineficientes en crear riqueza para la sociedad. Hemos sido irresponsables en el cumplimiento de otros deberes sociales que tenemos.

Es precisamente el empresario el responsable de crear riqueza para toda la sociedad. Ningún otro agente social es capaz de hacerlo eficientemente. Pero la riqueza que el empresario genera no puede ser sólo para él. El valor creado es para clientes, proveedores, bancos, colaboradores y para el gasto del gobierno a través de los impuestos.

La principal tarea social del empresario es crear riqueza. Si en eso no es eficiente está faltando a su más elemental compromiso con la sociedad. De poco le sirve a ella contar con muchos hombres de empresa muy comprometidos con actividades de servicio a la comunidad si están generando rendimientos económicos miserables. Ningún pueblo sale de la pobreza sin empresarios eficaces.

El autoempleo es lícito, es válido, pero eso no es el quehacer empresarial. La riqueza que genera es muy limitada. Si todos los empresarios pensaran en autoemplearse, los niveles de pobreza en el mundo se extenderían inmensamente. CentraRSE en Guatemala, y otras instituciones equivalentes en Centroamérica, plantean siete ejes de acción de la responsabilidad social empresarial. Comento cada uno de ellos.

Gobernabilidad. Esta define el carácter de la empresa, y radica en un sistema de gestión basado en fundamentos éticos que determina el comportamiento de la organización, su congruencia y su transparencia.

Público interno. Consiste en la búsqueda de las condiciones óptimas que consigan optimizar la creación de valor económico con el desarrollo humano de todos sus integrantes.

Medio ambiente. Éste es el esfuerzo incesante por encontrar soluciones para el uso racional y sostenible de los recursos naturales y para minimizar el impacto en la naturaleza.

Mercadeo. Este eje establece el compromiso del trato justo y ético al cliente, tanto en los productos y servicios que se le ofrecen como en la comunicación con él.

Proveedores. La acción responsable de la empresa debe alcanzar a toda la cadena de suministro, tratando con justicia y ética a los proveedores y comprometiéndolos a actuar en consecuencia.

Comunidades. Este eje determina la relación de la empresa con la comunidad inmediata que la rodea en cada una de sus instalaciones, e incluye la participación que tengan los miembros de la empresa en las actividades de la comunidad y en su transformación.

Política pública. Las relaciones de la empresa con las autoridades del poder público pretenden fortalecer el estado de derecho y la institucionalidad de los organismos del estado.

Espero podamos ayudar a CentraRSE, también al IRTRA, y a muchas instituciones más que crean valor social, moral, ecológico y cultural. Esas instituciones enriquecen a nuestra sociedad. No podremos crecer democráticamente en Latinoamérica sin instituciones intermedias que permitan desarrollar espíritu y soluciones comunitarias.

c_dumois@cedem.com.mx
http://www.cedem.com.mx

Carlos A. Dumois es Presidente y Socio Fundador de CEDEM.
* “Dueñez®” es una marca registrada por Carlos A. Dumois.

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