Realidad vs. ficción

Agradable propuesta de aquí en la oficina, más porque después de una sesión de grupo una de las quejas era ‘que las enchiladas no se parecían a las que salían en el menú…’. Me recordó como hace años una persona en otra sesión estaba muy molesta con el Vip’s porque en la foto venían 4 enchiladas y cuando le entregaron el platillo venían solo 3.

Mmmm, nos puso a pensar e investigar y aquí algunos de los casos donde viene la realidad vs la ficción, los cuales los presentamos. La foto de la izquierda es la que se utiliza en lo comercial (menús, displays, flyers) y la foto de la derecha es la del producto real.

1.- McDonald’s: McSkillet burrito.

Existe muchísima diferencia entre las imágenes ya que es publicidad extremadamente retocada y la otra es una simple foto a la comida ya servida la cual se ve que está muy mal hecha solo basta observarla no tiene calidad y no es apetitosa y sobre todo no logra lo principal que es incitar al público a consumirlo. Fíjense muy bien en los colores del huevo y la carne.

2.- Wendy’s: Chicken Club.

Que mala impresión da la misma empresa al servir su producto y darle la oportunidad al cliente de ver la poca calidad que tienen. Como podemos observar el queso en la segunda imagen esta totalmente derretido y le da una mala imagen a la hamburguesa, el pan se encuentra un poco más húmedo, no es uniforme; tomate aplastado, lechuga mal acomodada. Del pollo, ni sus luces.

3.- McDonald’s: Sausage Breakfast Burrito.
En la izquierda una torilla hermosa; el huevo como nunca visto de color y textura y el queso todavía conserva su forma original. En el caso de la foto de la derecha tenemos una tortilla de harina mojada, queso de otro tono y la carne ni se antoja.



4.- Burger King: Enormous Omelet Sandwich.
Esta es una de las imágenes que más se parece a la que se publica en la fotografía original y tiene más impacto. Es más, hasta en un momento puede percibirse que el real es más grande que el de la fotografía, aunque un poco más aplastado.



5.- Arby’s: Beef ‘n’ Cheddar.

En la primera imagen la publicidad es simplemente exquisita a la vista del público los colores, la limpieza, la dedicación al prepararla es obvia y en la segunda los colores son opacos y más bien parece un lonchi-bón todo aplastado comprado en una tienda de un pueblo de Jalisco -donde se paro el chofer del camión- cuando andas en un camión con destino a Tijuana. La diferencia entre los colores del queso es enorme.

6.- KFC: Famous Bowl.

En la primer imagen es excelente publicidad engañosa luce jugosa, apetitosa, tiene colores vivos. En el caso de la imagen real se observa un producto con muy poco higiene, con los quesos deterretidos -parece sopa- y quien sabe como estará la calidad del empanizado.

7.- Subway 6-inch turkey breast and ham sub.
mmm veo el de la derecha y simplemente no se antoja.



8.- Wendy’s Southwest Taco Salad.

Yo creo que esto no lo como. No regreso.


9.- Burger King Sausage, egg, and cheese croissant.

Medio decepcionante la segunda foto ¿no? Es más, el Lonchi-bon esta mejor…

10.- McDonald’s Big Mac

Bueno, pos que decir… Las lechugas horrorosas, el pan medio mojado, no esta nada firme y la carne medio descolorida.

11.- Taco Bell: Nachos Bell Grande.


12.- McDonald’s: Filet O’ Fish Sandwich.

De lo mejorcito de todos los casos presentados.

13.- Burger King Whopper.




14.- McDonald’s: Sausage McMuffin.

El huevo, el pan, el queso, la carne con bastante diferencia. No lo compro.

5 comentarios en “Realidad vs. ficción”

  1. Primer comentario. En otro focus group con Ideas Frescas sobre las fotografás de alimentos congelados Nando hizo una pregunta abierta "Señoras ustedes creen que lo que aparece en la foto será lo que tendrán en el producto". Una señora respondió "No, eso nunca sucede lo sabemos y no nos importa, la fotografía nos da una idea de como prepararlo para que quede de esa forma" Sin duda un comentario aspiracional basado mas en la emoción que en la razón al momento de decición de compra.

  2. Segundo comentario. El proceso digestivo comienza por el estímulo externo. Si vemos una fotografía, olemos algo o nos describen un alimento muy ácido o picante ya comenzamos a salivar y desencadenar reacciones en nuestro organismo.
    El proceso del fast food es perfecto. Primero te muestran la foto, despues te cobran, luego te dan todo en una bolsa o empacado, ya sentado en tu lugar te importa mas el sabor que la vista.
    Caso muy distinto al ir a un restaurante de lujo donde los platillos no tienen fotografía y están escritos en idiomas impronunciables (japones o italiano, a veces hasta incomestibles como el "penne al burro".
    Te traen tu platillo cubierto con un bowl metálico que enfatiza el factor sorpresa y lo descubren frente a tus narices revelando el delicioso manjar y sus aromas. Que tal una ensalada o postre de fruta flameada preparada en tu mesa.

  3. Tercer comentario.
    Creo que el food service ha evolucionado mucho y hoy dia mas que ir por un alimento para satisfacer el hambre vamos en busca de la experiencia y vivencia de compra. Cita? Fiesta? Amigos? Cajita Feliz?
    Buscamos otras satisfacciones ademas del alimento en si y en algunos casos como estos el valor está enfocado en otros atributos de "ir a comer".

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