Personal Brand Management

Tomada de Milenio.
Escuela de Negocios
IE Business School

Valorar es siempre complicado. Tim Harford explicaba en “The Undercover Economist” cómo la utilidad (y por tanto el valor percibido) es diferente para cada producto o servicio, para cada persona e incluso para cada situación, siendo el precio un elemento clave para engrasar el sistema, para hacerlo más fluido. Por eso es tan complicado poner precios. Y si además se trata de ponernos precio a nosotros mismos, más complicado aún. Si no me creen, pregunten por ahí cuánto valen.

En las culturas sajonas no tienen problema: tanto ganas, tanto vales. Los latinos somos más conocidos por “vendernos bien”. Y si pregunto a mi mamá, debería prepararme para cotizar en bolsa mañana mismo, garantizando además la recuperación de la misma.

En mis clases siempre digo a los alumnos que debemos pensar en nosotros como una empresa. Podemos calcular nuestra cuenta de resultados, valorar nuestros activos o determinar nuestros pasivos y, por supuesto, podemos hablar del valor de nuestra marca y de cómo gestionarla.

La gestión de marcas no es una disciplina nueva, la gestión de la marca personal, el Personal Brand Management, sí. Hay varios motivos para interesarnos. Por ejemplo la gran cantidad de herramientas que permiten gestionar una marca personal, inexistentes anteriormente muchas de ellas.

El branding o la gestión de marcas es el proceso de crear y construir una marca, es decir, la gestión de los activos relacionados con el nombre o el símbolo que identifican a una empresa. Por ejemplo, nosotros mismos.
En primer lugar debemos crear la marca. Aquí tenemos poco margen de maniobra con nuestro nombre. A la marca debemos asociarle valores. Esta tarea lleva tiempo, y en muchos casos es un trabajo ajeno a nosotros (nuestra educación), pero también podemos terminar de directivos gestionando una marca que no hemos creado.

Llegamos al punto clave. Con nuestra marca definida vamos a posicionarla e incrementar su valor. Aquí entran las herramientas de comunicación, así como nuestras decisiones personales para dotarla de valor. La comunicación de la marca es como la de cualquier empresa, sólo que ahora a nivel personal contamos con internet y redes sociales para el valioso networking, darnos a conocer de manera más rápida y con menor coste.

Hacer crecer el valor de nuestra marca (activos tangibles e intangibles) es más que incrementar nuestro patrimonio. Incluye elementos como prestigio o credibilidad, trabajemos en ello.

gde@profesor.ie.edu

Guillermo de Haro.

Profesor IE Business School

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