Excelente columna: Director sin Dueño por Carlos Dumois


La columna la pueden econtrar aquí en www.noroeste.com
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Director sin dueño

Empresarios en crecimiento
Carlos A. Dumois
06-03-2009

Donde manda capitán, no debe gobernar marinero.

La humanidad no ha aprendido a distinguir la diferencia entre gobernar y dirigir, entre el rol de la Dueñez y el rol gerencial, entre el Presidente del Consejo y el Director General.

Si vemos las escuelas y revistas de negocios, o las firmas de consultoría, y tratamos de encontrar expertos en el quehacer propio del Dueño, descubriremos que casi no existen. Todas ellas, aun las mejores, están totalmente enfocadas a la tarea de la Dirección, al Management.

No cabe duda de que hablamos de dos quehaceres totalmente diferentes y complementarios. Si comprendiéramos mejor cada uno, y la interacción entre ambos, las cosas marcharían mejor en muchas compañías del mundo.

Vivimos, en la mayoría de las organizaciones, en una constante confusión entre el papel del Director y el papel del Dueño. En Europa, y en particular en Gran Bretaña, se han dado cuenta de ello, y por eso la mayoría de las empresas cotizadas allá han separado la posición del Presidente del Consejo y del Director General.

Pero no es suficiente con separarlas. Hace falta que cada uno sepa con claridad en qué consiste su trabajo, y el del otro. Puede empeorar las cosas el que tengamos a un líder fuerte como Presidente del Consejo, y a otro como Director General, y que ninguno de los dos entienda con claridad la diferencia de sus roles. Seguramente el conflicto redundará en pérdidas de valor.

En muchas empresas, tanto corporativas como familiares, los accionistas depositan en el CEO o Director General el ejercicio casi íntegro del rol de Dueño. Un CEO así controla la toma de decisiones, incluso en el Consejo de Administración. Define la agenda de las reuniones, determina qué información se les entrega a los accionistas y consejeros, dirige las reuniones y se encarga de precisar los acuerdos y darles seguimiento.

¿Quién los controla a ellos?
Hoy hemos visto sufrir a millones de accionistas que han quedado atrapados en compañías controladas por sus ejecutivos. Los Consejos de Administración de esas empresas están de adorno; son comparsa de los directivos y poco hacen por gobernarlos y pedirles cuentas.

Ahora estamos trabajando con una empresa en la que esto está ocurriendo. Es una compañía en Sudamérica en la que los pleitos de la segunda generación, y la falta de compromiso de la tercera, han dado por resultado un muy pobre ejercicio de la Dueñez. Lo cual ocurre casi siempre que tenemos a un Director poderoso con un Dueño débil. El Director generalmente “agarra monte” y se va hacia dónde él cree que debe ir.
Los directores que no son controlados por sus dueños no reciben directrices, deciden a qué oportunidades le apuestan y qué riegos toman; determinan el rumbo del negocio y su definición estratégica, establecen la filosofía de la empresa y su código de ética, y manejan los recursos de la empresa y sus rendimientos sin ningún control. Todo esto lo hacen ellos solos y juzgando, a su criterio, lo que más le conviene a la compañía.

Hay muchos directores y escritores que argumentan que es el Director General quien puede velar mejor por los intereses de la empresa, y que los accionistas son otro grupo de interés, como el sindicato o los proveedores, con quienes la Dirección tiene que lidiar para lograr sus objetivos. ¡Aberrante!
Pongamos un ejemplo didáctico. Sería un disparate que mi chofer, por bueno que fuera, además de tener el auto a punto, pretendiera decidir adónde voy a ir, o vender el coche, o con mi dinero cambiarlo por uno nuevo. Soy yo, el dueño del auto, el que debo decidir este tipo de cosas; él debe rendirme cuentas a mí, no yo a él. De igual manera, el Director debe rendirle cuentas al Dueño.

Cuando entramos nosotros y nos metimos a ver qué estaba haciendo este Director General de Sudamérica, nos encontramos con que ya estaba negociando un paquete mayoritario de acciones para sacar la empresa adelante. Le dijimos que este plan tendría que ser sometido al Consejo para su aprobación, y nos dijo que ya veríamos con los nuevos accionistas cómo se conformaría el nuevo Consejo.

El recién nombrado Presidente del Consejo quiso entonces conocer más a fondo la operación de los negocios del grupo, y en la primera visita se encontró con que el Director había prohibido que visitara las instalaciones.
Los accionistas no pueden ser secuestrados por la Dirección. Ésta sólo puede trabajar para donde los dueños le indiquen. Los lineamientos estratégicos, filosóficos y éticos son dictados por ellos. Sólo ellos pueden disponer del capital de la empresa y sus frutos. La Dirección acata el mandato de los dueños y rinde cuentas conforme al mismo.

En muchas empresas familiares y que cotizan en bolsa nos encontramos con accionistas incautados por fuertes directores que se toman atribuciones que no les corresponden. Los dueños, por miedo a perderlos, no son capaces de ejercer su mando sobre ellos, de decirles lo que pueden y no pueden hacer, de cuestionar su gestión y de pedirles cuentas con inteligencia.

No podemos permitir que la Dueñez se doblegue ante la Dirección, en ningún caso ni circunstancia. Son los dueños los que mandan, y si no saben hacerlo, que pidan ayuda a quien pueda representarlos.

c_dumois@cedem.com.mx
Carlos A. Dumois es Presidente y Socio Fundador de CEDEM.

“Dueñez®” es una marca registrada por Carlos A. Dumois.

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