"El Turismo Nacional Crisis de Imagen… Y Económica" por Alejandro Sánchez


Poco a poco la vida parece ir regresando a la normalidad después de la crisis sanitaria que se produjo en nuestro país hace a penas un mes. Sin embargo, la emergencia trajo consigo otro tipo de consecuencias que no están desapareciendo tan rápidamente como quisiéramos. Un buen ejemplo de ello es la situación por la que atraviesa actualmente el turismo nacional.

Nuestro país ha sido por mucho tiempo un destino turístico atractivo para todo el mundo y por muy buenas razones: hermosas playas, pueblos mágicos, actividades deportivas, ciudades coloniales, cultura prehispánica, exquisita gastronomía, una cultura hospitalaria y mucho más. Sin embargo hoy, en gran parte del mundo, la imagen que existe de nuestro país es el resultado de la reciente emergencia. Como sucede normalmente en estos casos, las noticias de una crisis repentina y el miedo que la acompaña se transmiten mucho más rápido y más lejos que la enfermedad misma, mientras que el regreso a la normalidad rara vez acapara titulares.

Esto quiere decir que hoy, si un extranjero sabe muy poco de México, lo poco que sabe es sobre la influenza, y si esa persona estuviera planeando hacer un viaje pronto, México no sería la opción más atractiva. Después de todo, también hay bellas playas y sitios arqueológicos en otros países. Las malas noticias sobre México en todo el mundo fueron gratis mientras que las buenas noticias las tendremos que pagar los mexicanos.

Para reactivar el sector turístico, primero hay que restaurar la imagen de México, lo que requiere un esfuerzo extraordinario. Esto es precisamente lo que presentó el Presidente Calderón el 25 de Mayo con la campaña “Vive México”, un movimiento que invita tanto a mexicanos como a extranjeros a vivir las experiencias de nuestro país, a unirse y disfrutar todo lo que México ofrece.

La campaña pretende recordarnos, a nosotros mismos y al mundo, la mejor cara de México. El proyecto cuenta con un presupuesto de $1,200 millones de pesos, tendrá presencia internacional y lo promoverán celebridades como Lorena Ochoa, Rafael Márquez y Alejandro Fernández.

Como todo esfuerzo para restaurar una imagen, no debemos esperar resultados inmediatos. Los efectos se verán gradualmente si se emiten los mensajes apropiados, conforme la influenza (el motivo de la mala imagen) vaya dejando de ser noticia, y conforme otros acontecimientos mundiales distraigan la atención del público. No hay duda de que eventualmente la oferta turística de México recuperará su encanto y volverá a estar en las preferencias y los planes de los viajeros nacionales y extranjeros.

Hay que recordar también que encima de la crisis de imagen existe también un grave problema económico mundial que no se soluciona únicamente con una campaña publicitaria, con mensajes optimistas y una buena producción. El lado positivo es que, ante un mercado restringido, la intensa campaña podría lograr captar a esos viajeros que por el momento serán menos o que realizarán viajes de menor presupuesto.

La campaña es un buen esfuerzo que promete resultados. Ahora a los empresarios turísticos también les toca la responsabilidad de hacer un esfuerzo adicional para volverse más atractivos: Si México está haciendo un esfuerzo por recuperar su lugar en la escena turística mundial, los hoteleros y operadores tienen que hacerlo irresistible, hay que darle al mundo más motivos para Vivir México.

—————–
Gracias por pasarnos tu columna.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Scroll to Top