El líder arrogante


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Nando
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Dueñez*Empresaria
Carlos A. Dumois.
07-08-2009

El comportamiento del dueño impacta más que nada la respuesta de su organización. ¿Podemos mejorar?

Hemos vuelto a trabajar con nuestro amigo de años. Éste es un empresario muy brillante y exitoso que no se da cuenta del daño que le hace a su organización el ser tan arrogante. Una vez le comenté sobre este tema y se extrañó, como si hablara de otra persona, como si no se tratara de él.

Esta vez estamos asignando una parte relevante del proceso de apoyo a un consultor que casi no lo había tratado. La primera cita se llevó a cabo en un prestigiado restaurante de la Ciudad de México. La conversación durante la comida, como siempre, fue dominada por este cliente. Poca oportunidad tuvieron sus socios de decir palabra.

Las argumentaciones fueron apasionadas. Logró desacreditar en varias ocasiones a todos los que se opusieron a sus puntos de vista. En la despedida me comenta nuestro consultor: “… ¿cómo vamos a ayudar a esta persona? No escucha a nadie. Sólo le gusta escucharse él mismo.”

Así ha sido desde que lo conocemos: habla muy mal de los demás, no deja hablar y poco escucha. Generalmente procura echar por tierra los argumentos y opiniones de los demás, como tratando siempre de ubicarse por encima de todos.

La arrogancia en un empresario, o en cualquier líder, es muy dañina, sobre todo porque a pesar de sus funestas consecuencias, el líder arrogante no suele darse cuenta de ellas, limitando enormemente la capacidad de desarrollo de su organización.

La arrogancia es un comportamiento enfermizo que se refiere al orgullo excesivo de una persona en relación consigo misma. Es común que los líderes arrogantes sean muy exitosos. Esto les dificulta caer en cuenta de lo desagradable que puede ser la experiencia de tratar con ellos.

Su conducta presenta rasgos muy comunes: son fanfarrones y con facilidad expresan opiniones negativas de otras personas. También son altaneros, soberbios y muestran una absoluta falta de consideración hacia los colaboradores y socios.

Los sinónimos de arrogante nos dan idea clara del personaje: presuntuoso, soberbio, altanero, altivo, impertinente, desdeñoso, insolente, despreciativo, despectivo, duro, engreído, vanidoso, orgulloso, imperioso, inmodesto, creído, petulante. La riqueza de sinónimos de nuestra lengua nos permite llegar hasta los extremos de lo humorístico. Pero lo que de verdad exhibe a un líder arrogante es la confianza absoluta en sí mismo, al igual que en sus talentos, resultados y proyecciones.

El arrogante se jacta de lo que tiene y de lo que no, de lo que sabe y de lo que inventa. En el fondo es ególatra y se siente superior. Cualquier pretexto para compararse es bueno para él. Puede tratarse de temas triviales o profundos, sociales, económicos o políticos, de negocios o de viajes, de restaurantes o de ciudades, de Historia o de Geografía.

A veces las personas arrogantes se percatan de su comportamiento y se sobrestiman en comparación con los demás. Aunque el término se refiere a las personas que tienden a remarcar su propia importancia de forma verbal, también se puede aplicar a alguien que no muestra externamente esta característica a través de sus palabras, pero sí parece hacerla patente a través de sus propios actos.

Aun siendo como son, también pueden ser humorísticos, jocosos, y tener un fondo bondadoso. Así es nuestro amigo. Es un hombre brillante sin duda, de gran corazón y bien intencionado. Pero su necesidad de mostrar su superioridad le gana, y no parece importarle aplastar a los demás en cada discusión.

Los líderes que extreman este comportamiento tienden a exagerar su propia importancia, y esto es lo que más les daña. ¿Cómo construir una organización autónoma si pretendo que todo gire a mi alrededor? ¿Cómo empoderar a mi gente clave si continuamente destruyo su imagen?

Crear un equipo de líderes fuertes alrededor de un líder arrogante es complicado. Él siempre puede demostrar que todos están equivocados y que sólo él es capaz de pensar y hacer las cosas bien.

Trabajaremos con este empresario. Le ayudaremos a ver el contrapeso tan grande que su comportamiento impone a sus esfuerzos por institucionalizar y hacer crecer su empresa. Necesitamos de él sencillez y humildad. No será fácil.

c_dumois@cedem.com.mx
http://www.cedem.com.mx

Carlos A. Dumois es Presidente y Socio Fundador de CEDEM.

* “Dueñez®” es una marca registrada por Carlos A. Dumois.

1 comentario en “El líder arrogante”

  1. En este artículo se vieron las características del líder arrogante pero me encantaría que siguieran con el tema y ver cómo tratar de mejorar o cuando menos de hacer más llevadera la relación entre el líder y sus trabajadores.

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