¿El consumidor realmente sabe lo que quiere?

Muchas personas coincidirán conmigo, que la mercadotecnia se centra en las necesidades del consumidor, en la búsqueda para satisfacerlas y en la búsqueda de nuevas posibilidades.

Pero creo que todos hemos visto y vivido el fracaso de algunos productos, que con una previa investigación, los consumidores potenciales decían que resultaría una súper idea.

Hemos leído y aprendido a escuchar al consumidor y ejecutar las bases de la mercadotecnia científica, basada en investigación y exploración de mercado continua. Sin embargo, al momento de realizar trabajo de campo e ir a preguntar al usuario final sobre un nuevo producto, se pueden dejar vacíos algunos campos importantes de información, porque los investigadores asumimos que ellos saben lo que quieren, y lamentablemente no es así en la mayoría de los casos.

 

Cuando exploramos tendencias, gustos, variantes y modificaciones a productos ya existentes, la investigación de mercados puede resultar muy efectiva, porque el consumidor ya tiene la experiencia con el producto y puede expresar su criterio.

Para el lanzamiento de nuevos productos y obtención de nuevas ideas, es importante considerar los siguientes 4 criterios:

1-Evaluar conceptos de producto (40%) – Aquí entra lo cualitativo y cuantitativo. Ambas investigaciones redactan e ilustrar la descripción de dicho producto nuevo junto con los beneficios del mismo, lo cual permitirá que los consumidores visualicen su forma, precio, impacto y atractivo físico. Este tipo de investigación puede reducir el riesgo al momento del lanzamiento, pero no asegurar el éxito.

2-Confiar en nuestra Intuición (30%) –  La intuición y el sentido común son cualidades que el mercadólogo desarrolla y afina con el tiempo, sin dejar a un lado la alquimia.

3-Involucrar a otras áreas del negocio en la decisión (20%) – El desarrollo  de nuevos productos puede impactar a varias áreas del negocio, como lo son logística y manufactura, quienes deben participar en su concepción y análisis.

4-Lo impredecible (10%) – El fenómeno de la moda puede surgir de la conjunción de varias circunstancias, mismas que pueden atribuirle fuerza a nuestro nuevo producto, sin haber previsto tal nivel de impacto.

No podemos asumir que el consumidor sabe lo que quiere, necesita ayuda a través de la investigación, y de otros componentes no científicos que participarán en la decisión.

Cerramos con una frase muy cierta:
“Si yo hubiera consultado al cliente sobre qué tipo de auto quería, hubieran preferido un caballo más veloz”

Henry Ford.