El arte de la implementación


Tomada de www.noroeste.com.mx
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Dueñez Empresaria
Carlos A. Dumois
30-10-2009

Diseñar un Plan de Viraje es una cosa. Llevarlo a cabo es otra, muy diferente.

Mi socio Francisco Baumgarten ha sido un profesional de la ejecución. Es muy ágil para diseñar estrategias de viraje de negocios que luchan por salir adelante en la adversidad. La velocidad con que es capaz de pasar de la planeación a la acción es impresionante. Su habilidad para visualizar e implementar planes de reestructuración integral de negocios le ha llevado a darle la vuelta a un buen número de empresas en dificultades.

Los empresarios con los que hemos trabajado juntos terminan siempre reconociendo la artesanía fina en la que se convierte la participación de un interventor en su proyecto para sanear la compañía y rescatar su capacidad de crear valor.

¿Dónde está la clave? ¿En qué radica esa destreza para la ejecución estratégica?
Las empresas rara vez se estancan o atoran por causas externas. Las crisis corporativas ocurren por descuidos de años, y se acentúan en momentos de estrechez económica. Pero las debilidades organizacionales que originan estas situaciones no aparecen al surgir la turbulencia financiera. Ya estaban ahí; el momento del entorno sólo las hace más evidentes.

Todos los expertos en Viraje (Turnaround Management) sostienen que para tener éxito es necesario renovar el liderazgo en la empresa. Los líderes anteriores harán las mismas cosas y producirán los mismos resultados.

Muchas veces, cuando presentamos el proyecto de cambio, nos comentan los empresarios: “… pero eso ya lo sabíamos. No es nada nuevo.” Nuestra respuesta es siempre la misma: Entonces, ¿por qué no lo han hecho?

Los proyectos de Viraje siempre traen consigo abandonos dolorosos: abandono de negocios, de productos, de mercados, de estructuras, de gente, de instalaciones, de prácticas organizacionales, etcétera. Estos abandonos provocan gran capacidad de cambio si se efectúan bien y rápido.

En esto tiene que distinguirse un buen líder de Viraje. Tiene que ser capaz de realizar cambios drásticos y dolorosos, bien y rápido. Estos cambios generalmente irán en sentido contrario de la cultura prevaleciente en la organización. Se requiere de visión, de mucho empuje y de un compromiso absoluto con el resultado.

Cuando no hay en la organización capacidad de gestión efectiva, la oportunidad está en la humildad. El nuevo líder complementará la fórmula de gobierno. El Viraje efectivo requiere de unidad de mando, y necesita el apoyo irrestricto de todos.

Coincidimos con las experiencias de Albert Dunlap, autor del libro “Mean Business, How I Save Bad Companies and make Good Companies Great”; y también con los rescates de empresas como Scott Paper y otras grandes corporaciones americanas y australianas.

Siempre surge la duda del estado de ánimo de la estructura humana cuando se llevan a cabo grandes programas de reestructura de compañías en problemas. ¿Cómo podemos mantener el optimismo de la gente que se queda, si a su alrededor lo que ven son sólo planes de austeridad y compañeros que son despedidos y se quedan sin trabajo?

Lograr que los sobrevivientes sean innovadores y entusiastas exige una elevada dosis de liderazgo. Ése es el arte del líder de Viraje: tomar a la gente que queda y convencerla de que son ganadores, y de que tendrán éxito. Tienen que creer que se han quedado para el logro, y no para el fracaso, aunque todo a su alrededor les diga lo contrario.

Se necesita tomar una postura agresiva y definir la ruta hacia el triunfo. El líder debe cuestionarlos inteligentemente sobre lo que ellos puedan hacer, y proactivamente para mejorar el negocio. ¿Cuál es la estrategia? ¿Cuáles son las nuevas reglas del juego? ¿Qué le toca hacer a cada uno para asegurar que la estrategia funcione?

No podemos esperar inspirarlos o motivarlos, después de los recortes, si no se desarrolla en ellos una visión optimista del futuro. Sin una estrategia viable que les haga sentido; sin un camino creíble hacia el éxito, todo el cambio se convierte en una fantasía, sin que se pueda concentrar energía para impulsarlo hacia adelante.

Es muy importante, en el momento de procurar transformar compañías en crisis, diseñar una estrategia realista y contundente que de verdad permita rescatar valor para los accionistas. Es determinante que la implementación de esa estrategia sea efectiva y rápida. El líder que la lleve a cabo será quien haga esto posible.

c_dumois@cedem.com.mx
http://www.cedem.com.mx
Carlos A. Dumois es Presidente y Socio Fundador de CEDEM.

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