De la vida real a la vida digital: Noroeste Online (Parte 1)

Quien no ha disfrutado de una buena taza de café por la mañana, acompañado del clásico periódico matutino. Es algo que en lo personal disfruto mucho, pero estos días entre la globalización, el Internet y el panorama económico internacional, son cada vez más las publicaciones impresas que se han migrado al cien por ciento al formato digital, claros ejemplos de esto son la revista Life y el periódico Seattle Post-Intelligencer este último con más de 146 años de vida.

Afortunada mente el periódico Noroeste, que es el que yo leo, sigue conservando su versión impresa pero ha sabido adaptarse a la vida digital, desde hace poco más de un año tomaron la decisión de renovar su página de Internet pasando todo su contenido impreso a la pagina y no solo eso sino también los visitantes pueden seguir las noticias minuto a minuto conforme los redactores suben contenido, de seguro el concepto de ofrecer el periódico “gratis” por internet fue una decisión difícil para la administración pero una vez que rompieron ese paradigma se dieron cuenta que los beneficios eran muchos. Noroeste con esta renovación fortaleció su marca y quien sabe cuántos ceros mas al valor de la misma le agrego, ya que una buena pagina corporativa genera confianza y en este caso en especifico genera más lectores, lectores que al estar fuera de la ciudad no pueden acceder al periódico o inclusive lectores que ni siquiera sabían de la existencia del periódico pero que ahora gracias al internet son lectores que le generan una ganancia a la empresa por medio de la publicidad online.

El caso de éxito del periódico Noroeste es un tema tan extenso que hemos decidido dosificarlo en 3 partes. Así que visítenos el próximo Viernes donde veremos cómo Noroeste aprovecho sus fortalezas en el mundo real y las hiso crecer en el mundo online.

Sobre el autor:
Ing. Leobardo Alberto Rivera Lizárraga
Coordinador de proyectos de e-marketing
Datawins & Messicom
Contacto: leobardo.rivera@gmail.com

——————

Gracias Leobardo.
Un saludo.