Cuando las encuestas fallan

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El 2016 ha sido un año de elecciones en varias partes del mundo. En México elegimos gobernadores, alcaldes y diputados en varios estados de la república. En el Reino Unido se convocó a elecciones para decidir si el país dejaba o permanecía dentro de la Unión Europea. Todos sabemos el resultado. En España hubo elecciones generales por segunda ocasión y el resultado fue el mismo: no se llegó a una mayoría en el congreso para gobernar. Aunque el “Brexit” parecía poco probable antes del plebiscito, es en España donde se dieron los mayores errores en las encuestas: no previeron el crecimiento del PP (Partido Popular) ni el resultado pobre de Unidos Podemos, un nuevo partido que ha ganado muchos adeptos.

¿Cuáles fueron las causas del error?

1.  El Margen de error. Es la primera opción y la más lógica. Aunque expertos señalan también que cuando se acierta demasiado, está sucediendo algo raro. En el caso español, en las primeras elecciones también fallaron en prevenir un millón de votos difuminados de carácter moderado entre varios partidos.

2. El efecto manada. Las encuestas suelen dirigir buena parte de la cobertura electoral. Esto significa que las primeras encuestas que vayan apareciendo pueden dirigir a las demás. Cuando sucede eso, una encuesta debe generar tensión, noticia, titulares. Un ejemplo es la elección presidencial entre Calderón y López Obrador: los medios iban informando hasta la madrugada el porcentaje de votos de la elección y la gente se desvelaba para ver si AMLO alcanzaba a Calderón, como si fuera el hipódromo (Caballo que alcanza, gana). En el caso español, mucha gente pensaba que las elecciones de hace 6 meses iban a ser parecidas, pero la novedad de la nueva contienda fue la confluencia entre dos partidos: Podemos e Izquierda Unida. Las encuestas empezaron a decir una cosa y todas las demás las siguieron en manada.

Sondeos

3. El enigma. Cuando nadie sabe qué sucede hasta que pasa el tiempo y se hacen estudios más profundos. Los sondeos a veces dan una cantidad y después de la elección, descubrimos que esa cantidad es mayor o menor de manera considerable, respecto al sondeo.  A veces los partidos en segundas vueltas, no logran retener votos a pesar de las predicciones. Es muy común sobrestimar al elector fiel. En el caso español, hubo un millón de votos menos para el mismo partido entre una elección y la otra, ¿qué pudo pasar?.

4. Los partidos nuevos son volátiles. Cuando surgen partidos políticos nuevos o candidatos independientes como el caso reciente en nuestro país, los votantes no tienen un comportamiento fijo.  Los encuestadores no pueden fiarse siempre de lo que dicen los votantes. La gente tiene esa intención pero no se traduce en comportamiento. En el caso de las redes sociales, la gente le da “like” en Facebook  pero el día de la elección, sucede otra cosa. Ese fue el caso de Antanas Mockus en Colombia.  En España, la gente decía que iba a votar por Unidos Podemos y que iban a votar superior a los otros partidos. No fue así. En el caso de México, sabemos que el voto duro del PRI es fiel pero sin un comportamiento histórico previo, es difícil saber si los partidarios habituales de un partido, pueden abstenerse.

big ben

5. La influencia de otras elecciones.  ¿Y si en España, el Brexit tuvo que ver con los resultados de las segundas elecciones? Según opiniones de expertos, la inmensa mayoría de las familias ni sabían que el Reino Unido estaba haciendo un referéndum. Otros opinan que si pudo haber influenciado a otros electores, sobretodo en los votantes más moderados de Podemos. No se descarta esa teoría. Algunos analistas mencionan que de ganar Trump las elecciones en Estados Unidos, el mayor beneficiado podría ser López Obrador por su discurso nacionalista. No lo sabremos hasta finales de año y después, hasta el 2018.

Lo cierto es que la falta de datos históricos entre los partidos o candidatos nuevos, puede provocar un error en los sondeos.

Por Fernando Fuentevilla y Alejandro Rico.

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