¿IMPORTA EL TAMAÑO? ¡¡¡Si!!!

Los pros y contras de las presentaciones Value Pack
por Eduardo Yoshii

La comercialización de productos en empaques más grandes ayuda a obtener precios más bajos y vender más volumen sin embargo puede tener sus consecuencias.

Como consumidores nos hemos visto expuestos a infinidad de productos de consumo que repentinamente cambian sus presentaciones a tamaños más grandes. Leyendas como Value Pack, 20% mas producto, 3×2, presentación institucional etc. Todos nos ofrecen una percepción de mayor volumen a menor costo.

En lo personal me ha sucedido el tener una gran bolsa de verduras congeladas por varios meses, cereales gigantes que se humedecen antes de llegar a la mitad, polvo para hornear en presentación de 200g cuando solo necesito 5g para mi pastel y a quien no le ha sucedido tomarse el último trago sin gas de un refresco de 3 litros. Y todo esto nos cuesta dinero.

Algunos productos llegan a los límites de la ergonomía humana. Botella de 13cm de diámetro; cantidad máxima que puede cargar la mano de un adulto en una botella de cerveza (Ballena, Caguama). Bolsa de 10kg; peso que puede cargar una persona adulta sin lastimarse las vértebras lumbares, alimento para mascotas, bebidas embaladas en charola de cartón. No te pueden vender más porque no puedes llevarte más.

Pros y contras en la industria:
Pros. Se pueden reducir los costos al manejar un empaque grande en lugar de varios pequeños. No solo en los materiales, cada movimiento de una maquina llenadora se reduce, cada maniobra manual o automatizada de mover la mercancía de un lado a otro también. Se reducen espacios muertos dentro de los empaques, embalajes (caja master) y tarimas. Esta medida puede tener incluso un impacto ecológico ya que reducimos desperdicios de los empaques. La habilidad de una empresa en identificar y colocar productos genera una ventaja competitiva en el mercado.
Contras. En muchos artículos un consumidor comprará una pieza, sea pequeña o grande. El hacerlas grandes impacta directamente en los inventarios de toda la cadena de subministro. Fabricante, bodegas de distribución, centros de distribución y anaqueles de la tienda. Un mal cálculo en los forecast de demanda y volumen por empaque puede desplomar el indicador de negocios ROI (Return of Inverstment) y esto realmente puede llevar al fracaso a un producto o empresa.

Pros y contras en el consumidor:
Pros. Se obtiene un costo más bajo por el mismo producto. Los ahorros que la industria genera al invertir menos en empaque son transferidos al bolsillo del consumidor. Si somos consumidores en volumen de una u otra cosa podemos conseguir estas oportunidades que en el pasado no existían.
Contras. ¿Será realmente más barato? Si bien el precio por kilo o litro se disminuye ¿Cuánto tiempo tardamos en consumir todo el producto? Financieramente el producto lo pagamos de contado en el mostrador y nos lo llevamos a casa como un stock innecesario que permanece en casa por mucho tiempo. ¿Qué tal si compráramos solo la cantidad exacta de producto que necesitamos en ese momento y el resto del dinero lo usamos para pagar nuestros créditos y reducir intereses?. O nos podemos quedar sin dinero para comprar otros artículos que sí necesitamos en ese momento o poco después de haber desembolsado un paquete jumbo. No hablemos del riesgo de que nuestro producto caduque y termine en la basura.

Conclusiones:
Value Pack no es más que una herramienta para identificar nichos en donde un producto cuyas características de consumo en volumen pueden traer un beneficio al consumidor y a la industria. Como lo describen el Dr. E. Goldrat en su libro La Meta, o R. Kiosaki en su libro El Juego del Dinero un factor decisivo en la aplicación de Value Pack es el flujo. El tiempo que tarda en fluir el producto por toda la cadena de suministro hasta que pasa a manos del consumidor y éste se lo termina. El producto correcto, en la cantidad correcta en el momento correcto. En algunos casos se deben considerar las circunstancias o hábitos de consumo como es el caso del refresco de 3 litros para una fiesta.
Yo creo que tanto para la industria al diseñar sus productos, como para los consumidores al adquirirlos debemos reconsiderar no solo el descuento de un Value Pack sino también preguntarnos si ¿Cuánto tiempo tardaré en terminarlo? ¿Cuánto espacio tengo en casa para almacenarlo? ¿Lo necesito? En tiempos de bonanza Value Pack es un lubricante a la cultura del consumismo pero en tiempos de crisis económica Value Pack se puede convertir en un arma de doble filo ante consumidores más cautelosos.

Eduardo Yoshii
alimentoskay@gmail.com
El autor es Ingeniero en Industrias Alimenticias y Gerente de Comercialización de Alimentos Kay.

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