¿Cómo caen los poderosos? Quinta Etapa del Deterioro por Alejandro Sánchez


Xerox, Hewlett Packard, IBM, Disney, Boeing, Texas Instruments, Dell. ¿Qué tienen en común estas compañías? Que todas tuvieron problemas extraordinarios y cayeron muy bajo en algún punto de su historia, pero lograron recuperarse. Son empresas que cayeron en picada y cuyos líderes rompieron con la inercia negativa, se negaron a ceder y se convencieron de que la simple supervivencia no podía ser una meta digna de perseguir.

Las grandes empresas no son las que se mantienen alejadas de las dificultades, sino las que tienen la habilidad de recuperarse de los golpes, incluso de las catástrofes, y logran emerger de ellas más fuertes que antes. Grandes naciones, individuos y empresas han caído y se han recuperado.

De estos temas trata el último libro de Jim Collins, uno de los más prestigiados consultores empresariales a nivel mundial, quien dedicó los últimos dos años a estudiar cientos de casos de empresas que han alcanzado posiciones de liderazgo y excelencia, para luego caer y desaparecer (o recuperarse).

Jim Collins propone un proceso de 5 etapas del deterioro empresarial con el objetivo de que los líderes puedan detectar a tiempo una caída, prevenirla o revertirla. Hoy toca hablar de la 5ta y última etapa del deterioro: “Ceder a la irrelevancia o la muerte”. Si quiere conocer los detalles de las primeras 4 etapas, no dude en solicitar los artículos anteriores en ascalvo@publycom.com.mx

Quinta Etapa: Ceder a la Irrelevancia o la Muerte

Las empresas llegan a la quinta etapa cuando mantienen por demasiado tiempo su lucha por la salvación (4ta etapa), emprendiendo acciones desesperadas, tomando decisiones radicales y esperando a que llegue esa “bala de plata”, ese nuevo producto milagroso o ese cambio cultural que salve a la compañía. Finalmente, los golpes acumulados y la costosa búsqueda del éxito en los lugares equivocados terminan por erosionar la fortaleza financiera y el ánimo de las personas, al límite de que se abandona ya toda esperanza de un futuro extraordinario. Las empresas terminan por cerrar, liquidarse o simplemente quedan reducidas a una forma que no es ni vagamente lo que un día fueron.

Cuando una empresa que ha caído en la 5ta etapa del deterioro necesita un liderazgo con algo más que habilidades y experiencia. Se necesita una buena dosis de fe, creer que se puede encontrar un camino para prevalecer. Una empresa en picada necesita un líder capaz de encontrar una nueva causa, de crear un futuro extraordinario y tomar las más dolorosas decisiones para conducir a la empresa a esa meta.

La última solución para una empresa en etapa terminal es el valor. Nunca ceder. Estar dispuesto a abandonar ideas de negocios fallidas, cerrar algunas operaciones, pero nunca ceder a la idea de un futuro extraordinario. Hay que estar dispuesto a llevar a la empresa a otros negocios pero nunca ceder a los principios que definen la cultura de la empresa. Hay que saber perder dinero, aguantar el dolor, trabajar mucho, perder libertad, pero nunca perder la fe en la capacidad de generar ese futuro extraordinario. Y nunca – jamás – abandonar los valores centrales de la empresa.
ascalvo@publycom.com.mx

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Scroll to Top