Verizon

Hace algunos días Verizon compró Yahoo por $4.8 miles de millones de dólares. La venta estratégica es una declaración de guerra comercial contra Facebook y Google, el duopolio que domina las ventas por concepto de publicidad digital. Twitter está por lo pronto fuera de la jugada, ya que su crecimiento ha bajado desde hace algunos años.

Verizon, que ahora es dueña de AOL y Yahoo está todavía lejos de los gigantes. Se estima que Verizon junto con AOL y Yahoo venderán un aproximado de $3.7 mil millones en publicidad el año que viene, más que Microsoft y LinkedIn con $3.3 miles de millones, pero mucho menos que Facebook que vende $12.7 miles de millones y Google con $28.8 miles de millones de dólares. Snapchat se está convirtiendo en el nuevo contendiente.

Yahoo aol

Facebook y Google ofrecen una gran ventaja respecto a los competidores, pero la realidad es que hay todavía un gran mercado por conquistar y la competencia es necesaria.

Muchos mercadólogos están buscando otras opciones además de Facebook y Google.

La estrategia de Verizon es la de fusionar AOL con Yahoo, integrar su data con los usuarios de web y ofrecerles buen contenido. Yahoo planea también incluir tecnología móvil con la cual no cuenta AOL y que podría complementar los más de 100 millones de clientes de Verizon con tecnología wireless. Existen muchos elementos donde las tres compañías pueden complementarse: información única, data para buscadores, así como data para emails. Existe además contenido original como el de Yahoo Finance y Yahoo Sports que puede utilizarse en la plataforma de AOL.

Verizon piensa aprovechar las adquisiciones para mejorar su servicio de TV móvil llamado Go90. El objetivo es el de proyectar más video en los móviles.

Algunos especialistas creen que la estrategia de Verizon no es la correcta, porque AOL y Yahoo son compañías obsoletas ya, pero eso lo veremos más adelante. La estrategia de negocios y mercadotecnia digital de entrada no suena mal. Verizon va con todo contra los dos grandes (Facebook y Google) y no sería raro si se deciden a comprar Twitter.

Por Fernando Fuentevilla y Alejandro Rico.