Como te recuerda el mercado será el valor del negocio.

Los esfuerzos de posicionamiento que tan bien hacen empresas como Disney, Nike, Adidas, Coca Cola y Bimbo son tan costosos y bien realizados que asustan. Muchos empresarios piensan que trabajar conceptos como el posicionamiento y la propuesta de valor es para empresas grandes y a nivel mundial. La realidad es que todas las empresas, tanto de servicios, como de negocio a negocio, del sector industrial o de último consumidor necesitan trabajar en su identidad corporativa y en el concepto de su imagen.

Así como es importante crear valor en toda transacción, también lo es crearle un significado. A medida que le damos sentido y una definición a la marca le tendremos más apego.

Por ello, es importante diferenciar entre valor y significado. Crear valor es el beneficio que se recibe a partir de un producto o servicio, es decir, lo que se obtiene por algo que se paga. Mientras tanto, el significado es la interpretación de una serie de valores, sentimientos e historias alrededor de una marca.

Los valores, sentimientos e historias pueden ser controlados o no controlados, todo dependerá el sentido que nosotros le demos a nuestras marcas. Le daremos sentido si desarrollamos nuestra historia y la contamos con los valores y sentimientos afines con el mercado meta.

La estrategia de diferenciación comienza conociendo al cliente y encontrando las razones por las que ‘contratan’ nuestro producto así como los valores y sentimientos con los cuales se identifican. Es un trabajo basado en conversaciones con clientes. Trabajo que demanda sensibilidad y creatividad.

Podremos dar un mejor significado si encontramos esa historia y la definimos, esa esencia de lo que somos y que queremos representar para nuestros clientes… Entonces ¿Cuál es nuestro concepto diferenciador, esa palabra o historia clave que pretende convertirse en nuestro disparador para comunicar y vender? Tiene que ser algo único, diferente y poderoso, que despierte la imaginación del mercado.

Estos tiempos exigen cambios y comunicación que genere significado a todos los niveles. Las marcas son muchas y las líneas de producto también. Hay empresas que buscan comunicarse de manera más empática con su mercado mediante nuevas herramientas -como el uso de neuromarketing-, nosotros no podemos quedarnos desenfocados y con marcas pasivas. Competimos con las Coca-Colas, las Nestlés y las Lalas, marcas poderosas, con recursos y con la capacidad de experimentar, la mayoría de nosotros no. La creación del significado es más importante para la pequeña y mediana empresa porque sus esfuerzos de comunicación son más limitados.

Una acertada historia y un correcto significado nos ayuda a concentrar esfuerzos y lograr el enfoque.

¿Qué significado le estamos dando a nuestras marcas…?

Fernando Fuentevilla