Black Fish es el nombre del documental que puso en jaque a SeaWorld en el 2013. La película dirigida por Gabriela Cowperthwaite nos muestra la vida de las orcas en la cadena de parques de diversión acuáticos, las muertes de los entrenadores y otros incidentes debido al cautiverio de los mamíferos marinos. El impacto del documental fue tan grande que provocó una crisis en Sea World.

El gobierno de California prohibió la realización de espectáculos marinos y la asistencia bajó de manera considerable: de 24 mil 391 a 22 mil 471 en 2015, y sus ingresos pasaron de 1.46 mil millones de dólares en 2013 a 1.37 mil mdd en 2015.

La compañía reaccionó de inmediato tomando varias medidas: lanzaron la “truth campaign” en las redes sociales y Ask SeaWorld. Ambas fueron diseñadas para mostrar una cara más humana de SeaWorld. La campaña incluía video, publicidad tradicional y relaciones públicas, así como una reestructuración interna de su departamento de mercadotecnia, además de redes sociales. Ask SeaWorld es un sitio donde se muestra cómo si cuidan a los animales, así como su forma de trabajar, cuidando el medio ambiente.

La siguiente etapa en su estrategia fue la de dirigir sus objetivos de mercadotecnia hacia la cultura del cuidado del medio ambiente, vinculando el parque con investigación, rescate y conservación.

Ahora, SeaWorld lanza su nueva atracción: una montaña rusa que pasa por encima del agua, así como experiencias de realidad virtual para seguir manteniendo su sitio como parque de diversiones.

Por Fernando Fuentevilla y Alejandro Rico.