Continuo con más del tema de errores más comunes en el desarrollo de nombres de marcas.

4. No enfocarse en el mercado.A la hora de buscar un nombre, es importante recordar que debe de ser corto y memorable, y también reflejar la personalidad de nuestro producto o servicio. Es relevante que el cliente se enfoque en quién es su mercado, pues en muchas ocasiones obvian esta parte y solo buscan algo que ‘le guste’al ejecutivo o dueño.

5. Incorporar nombres en inglés a la fónetica de la marca.La fonética es de importancia y el nombre debe de ser fácil de pronunciar. Los nombres en inglés cuestan más de trabajo posicionarlos y pueden ser según el mercado al que se dirijan. No se generará empatía si se intenta vender un Jugo de Naranja “Citrus Squeeze Fresh”en una tienda de abarrotes de la esquina, pero si puedes vender un condominio de lujo frente al mar que se llame “Serenade”. En lo personal, tengo muchos problemas con nombres de marcas como Gatorade o Powerade -y más como los que intentan pasarse con la pronunciación de como si fueran extranjeros-. Hay excepciones, pero generalmente se dan porque las marcas tienen presupuestos de grandes ligas y nos inducen a pronunciarlos de cualquier manera, el primero que me viene a la mente es BBVA.

6. Confundir la necesidad de describir con la necesidad de diferenciarte.Cuando se trata de seleccionar un nombre, muchos emprendedores o ejecutivos prefieren un descriptivo que un nombre creativo. Generalmente, esto se da porque suponen que es más fácil vender en el corto plazo y que se requerirá menos inversión en un principio. Los descriptivos también son preferidos porque representan seguridad y menos riesgo, sin embargo, la realidad es que una descripción o nombre genérico no es la solución y mucho menos a largo plazo. En primera instancia, no ofrecen la posibilidad de posicionarte como algo único y diferenciado (aunque hay excepciones). ¿Qué es lo que hace que nombres como Oxxo, Target o Ikea sean relevantes…

7. Contar con nombres largos. Entre más corto el nombre mejor, y si es de una sola palabra, mejor aún. Tendemos a recortar los nombres al momento de pronunciarlos. Si describir una marca u objeto requiere dos o tres palabras las tendemos a reducir, algunos ejemplos son: ‘moticicleta-moto’, ‘televisión-tele’, ‘distrito federal-DF’, ‘computadora-compu’, etc. Lo mismo pasa cuando erróneamente algunos dejan a razones sociales como marcas: ‘abastecedora del norte’ la convertimos en ‘abastecedora’, ‘sistemas integrados de logística del Bajio’ algunos la reducen en ‘sistemas integrados’ o ‘sistemas’ en otros casos.

8. Dejar la investigación legal al último. Cada vez es más difícil generar marcas y que tenga las direcciones disponibles en internet. Si la investigación no se incluye al inicio del desarrollo de la marca podemos tener el caso de haber desarrollado una marca, logotipo y materiales competitivos y después enterarnos de que nada de eso sirve porque no existe posibilidad legal de su uso, generando un desperdicio de recursos y tiempo. Tanto la empresa como el despacho de branding deben de realizar las investigaciones previas. No hay que restar importancia a la parte legal del proceso, nos puede evitar problemas y dolores de cabeza.

——

 

Continuaremos con más de este tema.

Fernando Fuentevilla