Leyendo sobre la teoría del juego, comparto la siguiente reflexión que se me hace muy sensata sobre el significado del valor y precio:

Cuando compramos pan -por ejemplo- estamos gastando unos recursos socialmente valiosos (trigo, el combustible, los servicios del horno, la mano de obra, gas, etc.) que ha intervenido en la confección del pan Lo que impide que se abuse de estos recursos es el precio que tiene ese pan. Uno compra un pan sólo si su valor excede al precio que tiene que pagar por él. 

En un mercado que funciona bien, el precio es igual al costo de todos estos recursos más una utilidad: el panadero no venderá el pan a menos que el precio cubra todos sus costos, y la competencia impedirá que cobre un precio más alto. 

Por consiguiente, uno compra el pan sólo si el valor que para él tiene es mayor que el valor que tienen los recursos para el resto de la sociedad. Por tanto, el mecanismo del mercado controla el deseo de comprar más pan hasta el punto justo. Es decir, es como si el precio fuera una ‘multa’ que hay que pagar por compensar al resto de la sociedad por gastar sus recursos.

En la otra cara de la moneda, al panadero, que representa al resto de la sociedad, se le compensa por los costes de proveer el pan que un o valora y, por tanto, tiene el incentivo justo para producirlo.

Interesante, ¿no?

Fernando Fuentevilla