La practica del minimalismo de datos. Una nueva filosofía en la era del Big Data.

Written by Ideas Frescas, Investigación de mercados

Cada día los consumidores exigen un mayor control sobre cada interacción que tienen, y casi todas las interacciones dan como resultado datos: dónde van, qué compran y con quién se comunican. Todos estos datos tienen valor cuando las empresas están determinando decisiones comerciales importantes.

Con la llegada de regulaciones como GDPR (Reglamento General de Protección de datos de la Unión Europea) los consumidores están comenzando a darse cuenta del valor de sus datos. Quieren control, privacidad y seguridad, y en algunos casos no quieren dar esta información importante sobre sí mismos de forma gratuita.

Esta nueva realidad tiene un efecto directo en la investigación de mercado que depende de las bases de datos centralizadas. Los datos demográficos específicos pueden ser buscados y dirigidos porque la información está disponible centralmente. Para los consumidores, esto significa que sus datos son intrínsecamente inseguros, o al menos susceptibles a violaciones de datos a gran escala. Los consumidores no tienen control sobre sus datos o sobre cómo se utilizan. ¿Esta desconexión equivale a un impacto negativo en los resultados de calidad a largo plazo? Es probable.

Almacenar los datos del usuario en una base de datos centralizada conlleva beneficios que incluyen costo y conveniencia., pero este enfoque también alienta a las organizaciones a acumular y recopilar cualquier tipo de información que puedan tener al alcance. Con las crecientes sensibilidades y los riesgos de almacenar datos de usuarios, es indispensable analizar nuevas filosofías y metodologías en lo que a la recopilación de datos se refiere. Por ejemplo, practicar el minimalismo de datos y solo recopilar lo necesario. Si no estamos seguros de que algo sea necesario, es mejor dejarlo de lado.

Recientemente estamos pasando por la era del big data. El objetivo está en recopilar cualquier cosa y dejar que la gran máquina de datos descubra qué es y qué no es importante. Esto se aceleró en parte a través de la eficiencia y el ahorro de costos de almacenar datos de manera centralizada, lo que llevó a acaparar datos “por si acaso”. La realidad es que cada bit de datos recopilados sobre un individuo es una responsabilidad. Si bien las empresas aún deben ejecutar y utilizar datos, es imperativo que realicemos esfuerzos reales para convertirnos en minimalistas de datos: recopile solo lo que necesita.

Debemos pasar de “recojamos lo que podamos mientras podamos”, a hacernos algunas preguntas serias sobre todos y cada uno de los datos del usuario:

¿Esta pieza de datos ayuda a impulsar un resultado comercial? ¿Es del interés del consumidor que almacenemos estos datos? ¿Cuál es nuestro nivel de comodidad y/o incomodidad con la transparencia en la recopilación y el uso de estos datos?
¿Qué pasa si nos enfrentamos a una violación de datos? ¿Estamos equipados para abordar el derecho de acceso o el derecho a ser olvidado?
Sin embargo, la moneda siempre tiene dos lados. Si los consumidores también practicaran el minimalismo de datos podrían de cierta manera recuperar el control y la seguridad de sus propios datos almacenándolos en el la nube o en sus propios dispositivos. Al mantener un estricto control sobre sus datos y mantener la información confidencial fuera de las bases de datos, esto cambia el juego no solo para ellos (son más capaces de monetizar sus datos y elegir quién los usa) sino para los investigadores también. Ahora, el enfoque cambia de tomar medidas para mantener seguros los datos almacenados en la base de datos, a encontrar nuevas formas de conectarse con los encuestados para participar, compartir datos y participar en investigaciones. Lo que se traduciría en una mejor oportunidad para todos de utilización y recopilación de datos de calidad para así obtener mejores resultados.

 

El minimalismo de datos, es una filosofía que debemos poner a consideración, podría ayudarnos a construir con éxito un ecosistema de confianza. La barrera para compartir datos disminuiría y la disposición para compartir información iría en aumento. El resultado neto sería entonces el acceso a más datos de mayor calidad en comparación con los vastos almacenes de datos puramente ruidosos.

 

Cuándo se practica el minimalismo de datos y se exploran nuevas tecnologías, los investigadores de mercado pueden trabajar para proteger la privacidad de los datos de los consumidores y que al mismo tiempo estos datos permanezcan transparentes. Esta filosofía es una buena oportunidad para pensar y actuar diferente en la era del Big Data,. Pero tú qué opinas, ¿acaso valdrá la pena intentarlo?

Last modified: marzo 28, 2019

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