Cada vez más, las marcas están invirtiendo en influencers y microinfluencers, escogiéndolos sobre alguna celebridad de televisión, un artista o un deportista. ¿Por qué?

Sencillamente porque a nadie le gusta que le vendan. El consumidor se ha vuelto cada vez más selectivo, más conocedor de sus marcas y sus líderes de opinión, pero sobre todo: ya no se la cree.

Las marcas se tienen que esforzar cada vez más para poder conectar con su mercado, tienen que hacer sutil su venta y su mensaje de comunicación, por lo que han optado con influencers, y sobretodo: microinfluencers.

¿Cuántas veces no hemos escogido un restaurante o probado un producto por que nos lo recomendó “un amig@”? EL Word out Mouth siempre ha sido de las mejores ventas, entonces el que nos lo cuente alguien más simple y mortal como nosotros, nos agrada más.

Antes no nos molestaba la colocación de productos –product placement- en las telenovelas, tampoco era tan notorio la publicidad de productos en las películas. Pero la mercadotecnia ha roto barreras, por lo que me atrevo a decir que todos tienen un mercadólogo interior.  Por ende, los consumidores se han vuelto más críticos en todos los aspectos: en la publicidad de las marcas, en el mensaje de venta, en el empaque del producto, en el precio comparado con marcas genéricas, en qué punto de venta lo encuentran más barato, etc.

Lo cual nos lleva de vuelta, a un mensaje más directo, más claro y sincero: que lo digan los influencers. El optar por invertir en una persona que tenga 101k seguidores en sus redes sociales, permitirle opinar sobre tu producto y seguirlo patrocinando para que los muestre en sus redes sociales, es una buena opción. Claro: tienes que contemplar, que como líder de opinión, este influencer vaya acorde a tu mercado meta, los valores de tu marca, su personalidad y todo el conjunto para hacerlo todavía más real, y sobre todo emplear bien esta estrategia.

Pero ojo: no es lo mismo ser popular en redes sociales que ser un influencer. A qué me refiero: una persona popular, logra tener muchos seguidores en sus redes sociales, (101k, 90k…), pero no tienen éxito al momento de querer generar cierta influencia con sus seguidores: el invitarlos a que asistan a algún evento, el que compren alguno de sus productos, o el que opinen sobre algún tema en específico. El influencer, aunque tenga 3mil seguidores, logra generar un movimiento o cierta acción, por lo menos el 80% de sus seguidores va a hacer lo que esta persona indique, ya sea un nuevo paso de baile, el que lo acompañen a algún evento donde se va a presentar, o que simplemente comenten su comida favorita en sus publicaciones.

Como marca, ya no se pueden quedar apostando a únicamente medios tradicionales o invertir en medios digitales, hay que incursionar cada vez más en diferentes maneras de conectar con el mercado y sobre todo generar una comunicación bilateral, y una de las mejores maneras para implementar esto: que lo digan los influencers.

Gabriela Acosta / Marketing / La Fabrica Graphics

Gracias Gabriela.

La pueden encontrara en gacosta@lafabricagraphics.com