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Claves para generar una buena impresión con tus clientes. Parte 1

De todas las estrategias de ventas, quizá la más efectiva es causar una buena primera impresión de entrada con los clientes. Si ésta es positiva, facilita el camino para concretar la transacción y abre las puertas para construir una excelente relación comercial.

Nuestros clientes no sólo se fijan en el producto o servicio que les ofrecemos sino también en cómo nos presentamos ante ellos. Muchas veces se piensa que la primera impresión nace a partir de la conversación que generamos con el otro, esto es un error. El lenguaje corporal y sobre todo los gestos faciales lo determinarán todo. Por eso, hemos preparado esta lista de consejos para que puedas presentarte ante un posible cliente.

1.- Muestra tus competencias profesionales: Antes de encontrarse contigo, tus clientes potenciales buscarán información tuya y de tu empresa, lo que los llevará a construir una imagen respecto a tu profesionalismo. Por eso es importante que refuerces tus competencias en tu blog/pagina web, redes sociales y demás canales digitales donde tengas presencia.

2.- Recuerda que la reunión empieza antes de que se materialice: Es decir, si hemos cerrado una reunión es porque existe cierto interés por parte de esa persona/empresa en nuestros servicios. Es fundamental ir preparado a la reunión y haber mirado a conciencia todo aquello que consideres importante sobre esa persona o empresa. Si no es posible o no encuentras datos en internet, tendrás que ser capaz de preguntar ciertas cosas al interlocutor en la reunión.

3.- Cuida tu lenguaje corporal: Es importante puedas mostrar presencia, párate con firmeza, un pie separado del otro por unos 15 o 20 centímetros, cabeza erguida y espalda derecha. Una vez establecido el contacto visual con la otra persona, una sonrisa puede crear un ambiente optimista y positivo. Pero lo más importante es mirar a los ojos a tu cliente el 85% del tiempo que dure la conversación. Esto te ayudará a ganar su confianza y demostrará que realmente estás interesado en lo que la otra persona tenga que decir. Ten en mente una “tarjeta de presentación verbal”, es decir, un resumen rápido que explique quién eres y lo que puedes hacer por tus clientes. Finalmente, evita cruzarte de brazos, bostezar, morderte los labios y jugar con plumas, lápices, etcétera. Todos estos movimientos envían señales contraproducentes como aburrimiento, ansiedad, resistencia a nuevas ideas y nerviosismo. Mantén una postura confiada y segura pero que no sea arrogante.

4.- Rompe el hielo: Busca iniciar con una conversación superficial, se suele llamar así a los preámbulos que tienen lugar antes de llegar al tema objeto de la reunión. Aunque la persona que tengamos en frente no sea muy dicharachera, a todo el mundo le gusta que nos interesemos por su persona, ¿qué tal la semana?, ¿cómo va todo?, y romper el hielo con un diálogo previo a la “charla eficaz “. Esto ayuda a generar vínculos, e incluso podemos encontrar algún tema en común que reste “tensión” a la reunión.

5.- Mantén una escucha activa: No nos lancemos a hablar sin parar, queriendo demostrar que sabemos mucho de un tema, o contando compulsivamente lo baratos y/o buenos que somos. Preguntemos antes de hablar y démosle al posible cliente la oportunidad de que nos pregunte, y se explique para luego poder centrar los tiros y ajustar nuestra presentación a lo que necesita realmente.

Last modified: junio 9, 2020

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