Dependiendo la importancia de la decisión, hay que valorar el tipo de fuente de información y sus características para determinar cuál es la adecuada.

En esta ocasión hablaremos de la clasificación de la información de acuerdo a los tipos de fuentes.

La decisión generalmente es impactada por: la practicidad necesaria, el tiempo, el presupuesto que se tiene en mente y la confiabilidad que se necesite. Estos cuatro factores afectarán la metodología y el tipo de fuente que llegaremos a utilizar. Los tipos de fuente son dos: las primarias y secundarias.

 

Investigación de fuentes primarias

Una fuente primaria es la que se considera de primera mano o que se consigue de origen. Las fuentes primarias se generan para resolver un problema o necesidad de información específica para resolver un problema o necesidad mientras que las fuentes secundarias fueron recabadas con otros objetivos o propósitos diferentes a los de la investigación en cuestión. La obtención de datos primarios se hace de manera directa: entrevistas, encuestas, trabajo de campo, observación de conductas, eventos y objetos.

Sus desventajas son el costo y el tiempo. Si la decisión implica riesgo o la importancia de algún dato de manera directa entonces las fuentes primarias valen la pena, sin embargo, si la decisión se necesita tomar en poco tiempo o no tiene tanto peso se puede optar por otras opciones:

 

Investigación de fuentes secundarias

Se puede conocer también como investigación documental, de escritorio o de fuentes secundarias. Se llama así porque trata de obtener las respuestas de investigación sin realizar trabajo de campo y a través de fuentes o estudios públicos, gubernamentales o de datos obtenidos con otros objetivos.

Esta investigación es recomendable cuando se tiene poco tiempo para establecer la decisión, el presupuesto es limitado, se necesita realizar una investigación exploratoria (darnos una ‘idea’) o los tópicos no son demasiados. A veces estamos dispuestos a intercambiar mayor variabilidad y menos presupuesto por un dato exploratorio, ahí es donde entran también las fuentes secundarias. Las fuentes de información son bases de datos públicas, privadas, reportes de analistas, reportes anuales, asociaciones o medios de comunicación, bibliotecas electrónicas, investigaciones académicas, informes, estudios publicados, análisis y reportes de gobierno y censos, entre otros.

Como lo he mencionado, a veces la investigación basada en fuentes secundarias es suficiente para responder las dudas o se realiza como una primer estaba, para poder darnos una idea donde invertir y dónde realizar la investigación directa.

Las ventajas de las fuentes secundarias son: el costo, la reducción del tiempo y lo práctico que puede ser. Sus desventajas son: el nivel de inexactitud de las fuentes, la información no es exacta, el tiempo de publicación de la fuente, la falta de creatividad del investigador para obtener y manipular los datos y la experiencia del investigador para conocer las fuentes -no cualquiera la puede hacer-. Las nuevas generaciones son muy hábiles buscando información, sin embargo, ocuparán aprender a manipularla y crear soluciones para que el reporte basado en fuentes secundarias resuelva el problema de investigación. Esto no es sencillo.

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Lo que es cierto es que cada vez es más frecuente la investigación basada en fuentes secundarias. Muchos clientes están dispuestos a ‘tener una idea’ en menos tiempo y con eso tener una mejor decisión o algo más acertado y esto es una ventaja que perciben sobre las fuentes primarias ya que las suelen percibir como lentas -sobretodo las encuestas-.  Sin embargo, los datos tienen que ser interpretados y manipulados, ahí es donde se ocupa una persona con experiencia

Como lo dije al principio, la decisión sobre qué tipo de fuente de información que se utilizará debe estar basada en la confiabilidad deseada, el tiempo para tener una decisión, el presupuesto que se le quiera destinar y el peso que tenga la decisión.

Fernando Fuentevilla